1941 lucio carpeño garrido
¡Ay de esa generación!, que
por los cuarenta nacimos,
Había mucha escasez y
nosotros la sufrimos,
Cuando tenía cinco años, ya
tenía una obligación,
Cuidaba de seis cerdos, era mi contribución,
Me acompañaba un primo, que
once años tenia,
Y que se llama Juan, y yo
mucho lo quería,
Si hoy contamos a los hijos,
lo que nos costó luchar,
Nos dirán que estamos tontos,
o es cosa de la edad,
Cuantas mujeres y niñas, para
la casa calentar,
Entre 5 y 10 kilómetros a
diario han de andar
Y desandando el camino, a la
espalda traen un haz,
Padres, madres, abuelos,
niños, y niñas, todos han
De colaborar para poder
aguantar, era un país arruinado
Pero era familiar,
Entonces no había
psiquiatras, había sana amistad,
Hoy se tiene de todo pero hay
más soledad
Creemos que la riqueza, y
también el viajar, traen la felicidad,
lo mismo que te llevaste es
con lo que volverás
La felicidad más bella, nos
sale de la ilusión.
Hacia fuera compasión, y
cuando estás en acción
y te estás esforzando, la
vida se está llenando,
de humildad y comprensión,
donde se da y se recibe,
lo bello del corazón; qué felicidad
hay mayor